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SEP 30

Nuevos Accesos al PEPA


Las obras de construcción de los accesos al parque empresarial "Principado de Asturias" (PEPA) ya han superado el ecuador. Hasta el momento, se ha ejecutado en torno al 60 por ciento de unos trabajos que se reanudaron a finales de 2015 tras la resolución de un problema el traslado de una línea de alta tensión. La Consejería de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente tenía presupuestada para este año una partida de cinco millones de euros. La mayoría de la inversión se reservará para el año que viene, cuando el Principado tiene previsto que la carretera entre en funcionamiento. El total de las obras está estimado en unos 34 millones. Sin embargo, todas esas estimaciones se pueden venir abajo si la Consejería y el Ministerio de Fomento no llegan a un acuerdo para desbloquear el pinchazo de la autovía de acceso a Avilés. La situación de interinidad del Gobierno nacional no está facilitando las gestiones entre ambas administraciones. Algunas fuentes aseguran que una vez haya un nuevo Ejecutivo, las negociaciones no deberían dilatarse en demasía y más cuando las obras están tan avanzadas. Otras, sin embargo, no están tan confiadas y tienen serias dudas de que el acuerdo se pueda firmar en el plazo justo para que los trabajos terminen antes de final de 2017, como así quiere la Consejería. La traba para ese acuerdo es la diferencia de criterio sobre cuándo debe asumir el Principado la gestión de la autopista "Y" en el tramo en que ésta se bifurca hacia la autovía del Cantábrico y el acceso a Avilés, que es donde conectarán los accesos al PEPA. El Ministerio estima que la cesión se debería hacer firme antes de acometer las obras del pinchazo; el Principado, después. Mientras tanto, las obras continúan. Los trabajos se centran actualmente en los movimientos de tierras en la "trompeta" de Llaranes, los remates de terminación del camino de Las Niñadas y la construcción del viaducto E-6, que permitirá el acceso al polígono de la ría. En ese punto, las labores consisten en el hormigonado de su tablero y en la finalización del muro de tierra armada que conforma el estribo dorsal. Ya está resuelto, además, el nudo sobre la carretera AS-19, de titularidad autonómica y que comunica Avilés y Gijón. En total, los trabajos suponen la colocación de siete estructuras de un kilómetro de longitud, la ejecución de diversos muros de tierra para evitar afecciones a la autopista AI-81 y a los terrenos de Arcelor, así como muros de hormigón armado y escolleras de contención. Además, se adoptarán otras actuaciones encaminadas a la correcta integración de las obras en el medio y a la protección acústica mediante el empleo de más de 2.000 metros de pantallas antirruido. Para la ejecución de las obras en el PEPA, el Principado de Asturias ha tenido que realizar expropiaciones de terreno. Algunos de esos vecinos afectados aún están pendientes de su cobro ya que decidieron recurrir contra la valoración del suelo realizada por el Principado, que ofrece pagar una media de 2,7 euros el metro cuadrado, una "vergüenza", según los residentes. La principal queja está en que cuando los dueños de esos terrenos -unos 55.000 metros cuadrados ubicados entre Trasona y Llaranes Viejo- recibieron las primeras cartas anunciando la expropiación, en el año 2005, esos suelos tenían un coste en el mercado libre que oscilaba entre los 7 y los 15 euros. Así que de los 2,4 millones de euros que tenía previsto destinar la administración regional hace una década para indemnizar a los vecinos afectados, se pasó a unos 150.000 euros, si finalmente prospera la propuesta económica del Principado de Asturias.